Esta
Unidad esta dirigida "SOLO" a
profesionales del área de la salud
y no considera tratamientos en psicoterapia:
El objetivo principal es brindarle al profesional
una respuesta del más alto nivel
en el tiempo requerido.
Carmen Gloria
Micheli Ibáñez
P.U. Católica de
Chile - Santiago (Coordinadora) Anamaría Dávila
Del Solar
P.U. Católica
de Chile – Santiago Natalia Salas Tejada
U. Gabriela Mistral –
Santiago
UNIDAD
DE EVALUACIÓN PSICOLÓGICA CERIL
1. Batería de Pruebas
· Test de Rorschach (RO)
· Test de Relaciones Objetales
(TRO)
· Test de Apercepción
Temática Infantil (CAT)
· Escalas de Wechsler -Versión
III (WISC-III / WAIS-III)
· Test de la Figura compleja
de Rey (REY)
· Test de Bender (BENDER)
· Pruebas Gráficas
En modalidad separada o combinados,
de acuerdo a la solicitud de Interconsulta.
Pruebas gráficas acompañarán
a otros test si es necesario y sin cobro adicional.
2. Acerca de los Informes
Específicos y en lenguaje
clínico.
La entrega de los informes se ha
estipulado con un plazo de 10 a 15 días,
incluyendo la administración de las pruebas.
3. Las Sesiones
Las evaluaciones se realizan durante
la mañana de lunes a viernes asegurando
continuidad y rapidez en la entrega.
La Unidad de Evaluación Psicológica
de CERIL (UDEP) ofrece un servicio de evaluación
psicológica integral y está orientada
a atender tanto a adultos como a niños
y adolescentes.
El objetivo de esta Unidad es entregar a los especialistas
en salud mental, una evaluación lo más
completa posible del paciente, que pueda aportar
al diagnóstico clínico realizado
tanto por el médico psiquiatra como por
el psicólogo.
La evaluación psicológica
que se realiza comprende tanto el funcionamiento
intelectual de la persona como también
aquellos aspectos relativos a la estructura de
su personalidad y a los estilos de relación
que establece con los otros. Con ello se busca
abarcar los diferentes aspectos de la persona,
identificando tanto sus fortalezas y recursos
como sus aspectos más deficitarios, para
de esta forma intentar dar una visión lo
más integral y completa posible de ella.
Para la evaluación intelectual
se utilizan las Escalas de Inteligencia de Wechsler
versión III, complementadas de ser necesario,
con las pruebas que detectan índices de
posible organicidad (Test de Bender y Figura Compleja
de Rey). La configuración de la personalidad
es evaluada a través del Test de Rorschach
y, finalmente, los aspectos relacionales son evaluados
a través de técnicas proyectivas
como el Test de Relaciones Objetales de Phillipson,
el Test de Apercepción Infantil y técnicas
gráficas.
El conjunto de estas pruebas conforma
una batería de opciones que el especialista
que solicita la evaluación selecciona según
los requerimientos de cada caso en particular.
ESCALAS DE EVALUACION DE
LA INTELIGENCIA:
La evaluación intelectual
del paciente se realiza utilizando las Escalas
para la medición de la inteligencia de
Wechsler versión III, editadas en 1991
y que corresponden a la versión más
actualizada que se utiliza internacionalmente.
Actualmente, se están realizando los estudios
normativos para nuestro país, por lo que
transitoriamente se utilizan normas extranjeras.
Por esta razón, para niños de bajos
recursos socioeconómicos y culturales se
recomienda evaluar con la prueba WISC-R, con normas
chilenas (1982).
Existe una batería para
niños (WISC) y otra para adultos (WAIS),
las que están conformadas por una serie
de subpruebas que se agrupan en una Escala Verbal
y otra Escala Manual. El desempeño de la
persona en la prueba se resume en un Coeficiente
Intelectual Total y en un coeficiente para cada
subescala, es decir un CI Verbal y un CI Manual,
los cuales permiten ubicar y comparar su rendimiento
respecto de lo esperado para su grupo de edad.
Además, la última versión
entrega cuatro puntajes índices, basados
en un análisis factorial, que permiten
obtener un análisis más fino del
funcionamiento intelectual del sujeto y que evalúa
la Comprensión Verbal, la Organización
Perceptual, la Distractibilidad (WISC) o Memoria
de Trabajo (Wais) y la Velocidad de Procesamiento
de la información.
La Escala de Wechsler infantil
(WISC) está diseñado para aplicarse
a niños de entre 6 años, 0 mes y
15 años, 11 meses. La Escala de Wechsler
adultos (WAIS) se aplica a partir de los 16 años,
0 mes.
La Escala de Inteligencia de Wechsler,
en ambas versiones (WISC y WAIS) permite obtener
un perfil del funcionamiento intelectual del paciente,
lo que facilita un análisis por áreas
de desempeño:
Pensamiento: Evalúa función
de abstracción, conceptualización
y razonamiento verbal, pensamiento lógico-secuencial,
asociativo y matemático.
Relaciones espaciales: Mide percepción
y capacidad de organización e integración
espacial, referido a contenidos figurativos y
abstractos.
Cálculo: Evalúa cálculo mental,
habilidad numérica, atención y concentración
y aplicación mental de procesos aritméticos.
Memoria: Mide capacidad para evocar contenidos
adquiridos en el proceso de aprendizaje, como
también la capacidad de retención
inmediata de contenidos semánticos y simbólicos,
a nivel oral y visual. Por ello, permite evaluar
la presencia de un probable SDA.
Lenguaje: Evalúa nivel cultura, aprendizaje
del medio y nivel de desarrollo del lenguaje,
tanto comprensivo como expresivo.
Los resultados obtenidos a través
de la aplicación de las Escalas de Inteligencia
permiten determinar el nivel de desarrollo intelectual
del sujeto, del mismo modo que posibilita detectar
índices de trastornos madurativos, de síndrome
de déficit atencional, de organicidad y
de trastornos del aprendizaje.
-
Pruebas de Screening de Organicidad
El psicólogo clínico
tiene la necesidad de contar con instrumentos
válidos para la detección del daño
orgánico cerebral, así como poder
discriminar esta patología de otros trastornos
psiquiátricos.
El Daño Orgánico
Cerebral puede provocar alteraciones fisiológicas,
emocionales, alteraciones de personalidad y/o
de funciones psicológicas superiores tales
como atención, concentración, memoria,
percepción, pensamiento, lenguaje, orientación
espacial... etc.
Para ello cuenta con instrumentos
que permiten explorar y detectar índices
de alteración de dichas funciones mentales.
Entre otros se utilizan:
- Escalas de Weschler
- Pruebas que miden funciones específicas
tales como la Figura Compleja de Rey, y el Bender-Guestalt.
- Rorschach.
Las pruebas de la Figura Compleja de Rey y el
Bender-Guestalt, son tests viso-motores, de fácil
realización gráfica y administración,
y no tienen un significado evidente. Se utilizan
como pruebas complementarias para la evaluación
de índices daño orgánico,
ya sea debido a trastornos madurativos como a
lesión específica.
El Test de Bender, se aplica en
niños de 5 a 11 años, con el método
de interpretación de E. Koppitz. Consiste
en presentarle a los sujetos modelos impuestos
que deben reproducir gráficamente. Mediante
la evaluación cualitativa de la reproducción
realizada se determina el nivel operatorio de
la percepción visual que posee el individuo,
aislando la estructura de razonamiento, de la
percepción y de la acción de esta
función psicológica. Así,
manifiesta el nivel de madurez de la función
perceptiva-motora del sujeto. El análisis
cualitativo del proceso de copia, nos arroja indicadores
de posible lesión cerebral e indicadores
emocionales, tales como labilidad afectiva, tendencia
al acting out, constricción v/s expansión
afectiva y conductual.
El Test de la Figura Compleja de
Rey existe en dos formas, según la edad
de aplicación: Forma "A": se
aplica a adolescentes y a adultos, y la Forma
"B" en niños de 4 a 8-10 años
de edad.
Consta de dos tiempos de aplicación:
En un primer tiempo se le solicita al sujeto que
reproduzca gráficamente el modelo dado.
Este proceso de copia evidencia la manera como
el sujeto aprehende los datos a fijar, registrando
así el nivel operatorio de la percepción
visual inmediata. Este primer momento puede ser
asimilado a la prueba de Bender. En un segundo
momento se le solicita al sujeto que reproduzca,
sin el modelo a la vista, el modelo copiado inicialmente.
De este modo en función del modo de aprender
los datos visuales y del método utilizado
en virtud de la fijación, se examina lo
que la memoria ha conservado, informando acerca
de la actividad mnésica, en cuanto a memoria
visual inmediata.
. El mayor aporte de esta prueba
consiste en que permite determinar si un sujeto
presenta un rendimiento mnésico insuficiente
ó si la insuficiencia en su rendimiento
es atribuible a un nivel operatorio perceptivo
inferior, y por tanto a dificultades a nivel de
la Percepción Visual Inmediata, ó
si presenta déficit en ambas funciones
mentales superiores.
El modo de realizar la grafía
permite también realizar diagnósticos
de Apraxia Constructivas y Hemianopsia.
La prueba de Rorschach.
La prueba de Rorschach se denomina a una prueba
psicológica publicada en 1921 en Suiza,
por el psiquiatra Hermann Rorschach. Muchos han
sido los estudios que se han desarrollado después
en el campo clínico, para probar su efectividad
en la evaluación del funcionamiento psicológico
de los individuos con diversas patologías
y rasgos de la personalidad. En este sentido,
es una prueba psicológica de larga trayectoria,
que cuenta con un amplio cuerpo de investigación
que la avala en su validez (o sea que mide lo
que pretende medir) y en su confiabilidad (que
mide siempre la misma variable)
Esta "prueba de las manchitas",
consiste en proponer a la persona un estímulo
tan inestructurado, que el único modo de
organizarlo resulta del empleo de los recursos
que esa persona tiene habitualmente: ve la mancha,
como habitualmente está acostumbrado a
mirar cualquier otra situación de la vida.
Pero el aporte del Método Rorschach permite
estudiar sistemáticamente esos diversos
modos de "ver las manchas", relacionándolos
entre sí y correlacionándolo con
características específicas del
funcionamiento intelectual, emocional, vincular
o de la identidad personal.
Esta prueba tiene normas para evaluar
sujetos adultos y también niños,
desde los 3 años, cuando ya son capaces
de hablar y captar la instrucción de la
prueba.
En niños, las normas reflejan
los estilos de funcionamiento psicológico
que se esperan en cada etapa del desarrollo, por
lo que es posible evaluar en qué medida
un chico está desarrollándose normalmente
o bien, en qué funciones intelectuales
o afectivas aparece con mayor dificultad. Asimismo,
aunque no es el objetivo específico, hay
índices que permiten discriminar si un
niño está presentando problemas
como cuadros depresivos, ansiosos, obsesivos,
y otros.
En adultos, también evalúa
personalidad y posibles cuadros psicopatológicos.
Por ello, otra ventaja de esta prueba es que puede
ser administrada en distintas etapas de la vida
y hacer un seguimiento del desarrollo aún
pasando a la etapa adolescente y eventualmente
adulta. El registro de las respuestas del sujeto
se hace textual, y se resguardan estos protocolos
junto con los informes de interpretación,
lo que permite posteriormente realizar análisis
comparativos con datos originales, de la evolución
del sujeto.
¿Con qué objetivos
se evalúa a los niños y adolescentes
con la prueba de Rorschach?
Los diversos autores coinciden en plantear que
el instrumento permite situar al niño en
relación a su grupo de edad, distinguiendo
las fases del desarrollo perceptivo, del pensamiento
y las reacciones afectivas, que a su vez diferencian
a distintos grupos etarios entre sí.(Beizmann,
1962;1968; 1982)
Ames y cols. (1974) señalan
que la administración cuidadosa del instrumento
y una interpretación calificada, empleando
las normas de edad adecuadas, permitirían
analizar cada uno de los siguientes factores:
- El nivel de desarrollo del niño
- Su individualidad innata.
- El tipo de adaptación que hace sobre
sus situaciones de vida.
Se considera la mejor utilización del Rorschach
como parte de la batería de pruebas con
la que se evalúa a un niño, considerando
que como otras pruebas proyectivas, puede "ayudar
a revelar la estructura actual de la individualidad",
y por ello, contribuir a comprender mejor "por
qué se comporta como lo hace y si está
actualmente empleando sus potencialidades innatas",
al comparar estos resultados con los obtenidos
en otras pruebas psicométricas. (Ames y
Cols., 1974, pp.5).
Más específicamente, Exner (1982)
señala que los datos de esta prueba permiten
derivar mucha información relevante acerca
de las personas: cómo son, cómo
reaccionan, siendo un útil punto de partida
cuando se requiere diagnóstico y planificación
de tratamiento. Enfatiza, sin embargo, que los
datos serán de mayor o menor utilidad en
la medida que dependen del grado de conocimientos
del examinador respecto de la prueba, de la personalidad
y la psicopatología. A su vez, en el trabajo
con niños deben considerarse los datos
normativos tomados en el debido contexto de lo
que ellos pueden reflejar, por lo cual este autor
señala explícitamente cómo
utilizar adecuadamente los datos normativos, advirtiendo
que:
1.- "Es erróneo asumir
que las normas definen la normalidad".- Se
considera que esta prueba focaliza principalmente
en factores internos más que en sus interacciones
externas, por lo que puede o no, aportar información
relevante respecto de tipos específicos
de adaptación o ajuste a la realidad externa.
A su vez, un protocolo puede presentar datos fuera
del promedio y no necesariamente significar desadaptación
y otro, presentando sus indicadores en el rango
promedio de la norma, no necesariamente implica
ajuste normal. Por tanto resulta fundamental la
capacidad del examinador no sólo para extraer
datos del protocolo, sino para integrarlos en
una totalidad coherente que efectivamente describa
el funcionamiento psicológico del niño
en su globalidad e individualidad.
2.- "Es necesario reconocer
las posibles limitaciones de cualquier muestra
normativa".- En los rangos de edad de niños
más pequeños, una variación
de seis meses aparece significativa, mientras
que en los mayores el rango anual resulta suficiente
e incluso no se observan distinciones tan marcadas
entre algunos rangos, como 6 y 7 años,
por ejemplo.
En nuestro contexto, también importa reconocer
qué muestra normativa se corresponde más
cercanamente con nuestro medio cultural, a menos
que se disponga de un estudio normativo nacional.
3.- "Los datos normativos
no debieran aplicarse concretamente".- Las
normas aportan información descriptiva
acerca de grupos y ofrecen puntos de referencia
para valorar sujetos individuales. Sin embargo,
muchas veces el dato está presentado como
un puntaje numérico, promedio y desviación
standard, que sirve bien al propósito de
describir la distribución cuando ésta
opera como una curva normal; sin embargo, en el
caso de los datos Rorschach, algunas variables
presentan este tipo de distribución simétrica,
mientras que otras pueden desviarse marcadamente
y en algunos casos, la desviación de la
normalidad pueden llevar a promedios y desviaciones
standard que son engañosos. Por ejemplo,
señala Exner el caso de distribuciones
bimodales, como el tipo vivencial, en que cada
polo de la variable se distribuye de forma relativamente
normal y estas curvas se sobreponen hacia el centro
de la distribución cuando se consideran
sus promedios globalmente.
También hay variables que se ven mejor
reflejadas en puntajes de frecuencia específica,
que indica el número real de casos en que
la variable está presente, y también
los que la presentan en sentido contrario a la
mayoría o quienes no la presentan, lo que
permite aclarar la interpretación de los
datos desviados del promedio.
Por otra parte, cuando se trata
de interpretar datos que pueden corresponder a
cuadros psicopatológicos, es necesario
considerar además, los resultados normativos
específicos para esos grupos, aunque sin
perder de vista el contexto general y más
amplio del protocolo que provee de la comprensión
de sus características como persona individual.
Exner cita a Beck (1937), "el mejor rorschista
es aquel que constantemente calibra su conocimiento
adquirido e intuitivo con las restricciones y
correcciones impuestas por la experiencia objetivamente
registrada... y demostrada con el juicio clínico
lógico basado en el conocimiento de la
personalidad y la psicopatología".
(cit. En Exner, 1982,pp.87).
¿Qué variables psicológicas
se pueden evaluar con la prueba de Rorschach?
En términos prácticos,
las variables de la personalidad que el test de
Rorschach permite evaluar tanto en niños
como en adultos, son agrupadas por áreas
de la personalidad:
Cognitivas: Productividad asociativa,
capacidad ideativa conceptual y expresiva; estadio
del desarrollo del pensamiento, características
en el manejo de la realidad , (aceptación
de la realidad versus fantasía), capacidad
de control racional; posibles alteraciones orgánicas,
retardo mental, desarrollos psicóticos
del pensamiento.
Afectivas: Capacidad y cualidad
de la expresión emocional; identificar
emociones, sentimientos y estados de ánimo
predominantes; manejo de la agresión, tolerancia
a la frustración (capacidad para postergar
impulsos, mecanismos de adaptación o defensa,
grado de flexibilidad respecto a la realidad y
a sí mismo, capacidad de control sobre
sus impulsos), manejo de la ansiedad, y de los
estados del ánimo; identificar necesidades
y motivaciones predominantes.
Relacionales: representación
del mundo y de los otros, ansiedades predominantes
en este contexto, estilo de vínculo (dependiente,
independiente, demandante, sumiso, activo, pasivo,
etc.).
Desarrollo de la identidad: cualidad
de la representación del sí mismo
tanto a nivel del esquema corporal como de los
atributos psicológicos.
Además, también es posible evaluar
el nivel de organización de la personalidad:
psicótico, fronterizo, neurótico.
TEST DE RELACIONES OBJETALES DE PHILLIPSON (TRO)
y TEST DE APERCEPCIÓN INFANTIL (CAT)
Sus antecedentes están en
el Test de Apercepción Temática
(de Murray, publicado en la década de los
´40) y su interpretación psicológica,
en los postulados psicoanalíticos del desarrollo
afectivo y vincular de Melanie Klein. Este enfoque
procura explicar los principales rasgos y conflictos
en función de las necesidades del sujeto,
da cuenta de las diversas relaciones inconscientes
entre él y el mundo externo; estas relaciones
nacen de las experiencias más tempranas.
Su aplicación corresponde
desde los 11 o 12 años y dentro de las
técnicas proyectivas, se ubica entre las
técnicas de estimulación visual
y producción verbal.
A su vez, existe un test de similares
características, pero que es aplicable
a niños de 3 a 10 años, denominado
Test de Apercepción Infantil (CAT). Este
surgió con el objetivo de facilitar la
comprensión de las tendencias del niño
y su relación con las figuras más
importantes; de este modo, las láminas
exploran: nivel de satisfacción de las
necesidades afectivas, representación del
vínculo con la madre, con el padre, entre
hermanos; manejo de la agresión, el miedo,
percepción de las normas externas; mecanismos
de defensa o adaptación frente a las situaciones
conflictivas, recursos potenciales de adaptación
no expresados en el comportamiento actual, etc.
Estas pruebas permiten evaluar
el modo en que la persona se relaciona tanto con
el mundo externo como con su propio mundo interno,
entregando las dinámicas más esenciales
del modo de funcionar de la personalidad y también
evaluar características del funcionamiento
cognitivo a través del análisis
del discurso observado en la construcción
de las historias del sujeto.
El TRO y el CAT complementan a
l Rorschach en tanto proveen de figuras humanas
para explorar las reacciones del paciente ante
láminas de un solo personaje, de dos, de
tres y de grupo. A su vez, entrega la oportunidad
de evaluar muchos de los criterios del Rorschach
en el material perceptivo y discursivo que brinda
y además permite analizar los contenidos
en función del estilo de historia que relata
cada persona.
Así entonces, como
podemos observar, ambos test nos muestran la representación
del modo de relacionarse de las personas tanto
con sus aspectos internos como con las personas
significativas de su medio, lo cual aporta importantes
índices en la estructuración de
un diagnóstico de la organización
de personalidad e hipótesis de trabajo
para un tratamiento psicológico, ya sea
individual o sistémico familiar.
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
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