por : Alex R. Oyanedel Godoy Licenciado
en Psicología. Psicólogo U
de Chile. Académico Universidad de
Ciencias de la Informática. Psicología
Educacional de niños con Necesidades
Educativas Especialesl. Agosto 2005
Reconceptualizando la Evaluación
en Niños con Retrasos Cógnitivos Severos
o Necesidades Educativas Múltiples
Resumen Este documento es una reflexión profunda
acerca de la necesidad de reconceptualizar la
evaluación de aquellos niños con
retrasos cognitivos severos o necesidades educativas
múltiples, cuyas características
generalmente no se ajustan a las pautas o escalas
de evaluación tradicionales. Se hace un
análisis de los desafíos que se
presentan por las características del niño,
del evaluador, de los instrumentos y de la necesidad
de incorporar a la familia en este proceso, desde
una perspectiva de modelo de evaluación
transdisciplinaria.
"En qué
piensas cuando te dispones a evaluarme...
Yo sólo quisiera que te dieras el tiempo
para
mirarme en mi individualidad y conocerme...."
En nuestros días, se hace muy necesario
reflexionar en torno a la evaluación interdisciplinaria
de nuestros alumnos con necesidades educativas
especiales en el ámbito del retraso cognitivo
severo y de manera muy especial, sobre aquellos
que presentan necesidades educativas múltiples
o multidéficit.
La evaluación interdisciplinaria de un
niño con necesidades educativas especiales
es utilizada en el ambiente educacional con distintos
acentos: conocer potencialidades y debilidades
para diseñar un plan de trabajo individual,
identificar los progresos, ubicar al niño
en una categoría diagnóstica, decidir
su orientación escolar (curso o colegio),
entre otros.
Sin lugar a dudas, la evaluación de orientación
psicopedagógica, psicológica, fonoaudiológica
o de otro campo de especialización reviste
una gran importancia por su relevancia en el momento
de diseñar los programas de intervención
educativa requeridos y sin embargo, éste
es un desafío constante, cuando debemos
entregar una evaluación de calidad a aquellos
niños que por la complejidad de su discapacidad,
no se ajustan fácilmente a los diseños
y normas de las pruebas tradicionales.
En los últimos años, nos hemos visto
enfrentados a un importante cambio de paradigmas
en educación especial. Transitamos desde
un enfoque conductual a un enfoque constructivista,
en donde deseamos potenciar los procesos cognitivos
vividos por el alumno, destacar la importancia
de las construcciones previas, enseñar
considerando su contexto significativo, potenciando
la creatividad y la flexibilidad de pensamiento.
Teniendo en consideración, estas significativas
modificaciones sobre las concepciones del aprendizaje,
es posible apreciar, que no hemos elaborado con
la misma profundidad los cambios necesarios para
que la evaluación de nuestros niños,
se muestre congruente con estos lineamientos.
La educación diferencial por años
ha estado muy influenciada por el modelo médico
clínico, orientando su evaluación
a la búsqueda de etiologías y diagnósticos,
buscando reconocer las limitaciones , con el propósito
de orientar programas de apoyo para el niño
diferente desde una perspectiva remedial, es decir,
plantear un "tratamiento". Desde aquí,
hemos avanzado a una concepción de evaluación
que busca descubrir las necesidades educativas
especiales de los niños , relacionándolas
con las características de sus contextos
familiares y educacionales.
Desde esta perspectiva, deseamos reflexionar,
sobre los desafíos que actualmente nos
plantea la evaluación interdisciplinaria,
del creciente número de niños que
presentan retrasos severos en su desarrollo, con
el anhelo de poder entregar ciertos criterios
de análisis, que con toda seguridad compartimos,
todos aquellos que trabajamos en esta área
de la educación diferencial.
Desafíos de la evaluación del niño
con retrasos severos o necesidades educativas
múltiples
Al analizar las dificultades con las que nos
encontramos al momento de evaluar a un niño
con retrasos severos o necesidades educativas
múltiples debemos reflexionar en torno
a:
Desafíos en relación a
los niños
Teniendo en consideración los estilos de
relación y de aprendizaje de nuestros niños,
es posible identificar ciertos perfiles o acopio
de características propias, necesarias
de tener en cuenta al momento de evaluar:
- La dificultad del niño para establecer
un vínculo empático rápido
con el profesional a cargo de la evaluación.
- La dificultad del niño para adaptarse
a un medio ambiente físico desconocido.
- La lentitud del menor en la ejecución
de los distintos items.
- La gran heterogeneidad que existe entre
los niños con necesidades educativas
múltiples, desde sus niveles de funcionamiento,
a sus estilos de aprendizaje o modelos de
comunicación.
- Todos los niños con y sin necesidades
educativas especiales presentan estilos de
comunicación propios, por ende en particular
con el niño con necesidades educativas
múltiples, es importante conocer su
propio estilo para relacionarse con los demás.
- Presentan además una baja tolerancia
a la frustración, mayor fatigabilidad,
escasa atención y concentración,
baja persistencia en la tarea, presencia de
rituales estereotipados de relación,
alteraciones perceptivas no siempre diagnosticadas
(baja visión, hipoacusia, disfunción
en integración sensorial entre otros).
- Alta necesidad de estar junto a su figura
principal de apego para enfrentar situaciones
nuevas, donde la evaluación se constituye
en una más. Por ende, es valiosa la
presencia de la madre y o familiares en el
proceso de evaluación.
- Presencia de respuestas con niveles de acierto
variable, donde el evaluador debe presentar
varias situaciones para evaluar una misma
conducta o habilidad, de modo tal que quede
seguro del potencial encontrado.
- Presencia de conductas muy disruptivas en
respuesta a una situación nueva, como
autoagresiones o llanto desmedido, o gestos
y palabras que evitan el entregar información
clara, que no permiten un contacto empático
inmediato.
Desafíos relacionados con los
instrumentos en si:
- En la búsqueda de la necesaria integración
de la información requerida para evaluar
de manera significativa las necesidades educativas
especiales de nuestros niños, nos encontramos
generalmente con que los instrumentos de evaluación
tradicionales, apuntan de manera muy directa
a la evaluación de habilidades y destrezas
específicas. Ello nos orienta hacia
la necesidad de incluir varios instrumentos
de evaluación, de modo de conocer al
alumno en sus distintas dimensiones. Aún
así, generalmente se presentan áreas
no cubiertas, como por ejemplo los estilos
de aprendizajes, los sistema de relación
social, conducta, entre otros, que nos demanda
la necesidad de elaborar nuestros propios
instrumentos de evaluación informales.
- Se hace evidente la necesidad de aplicar
escalas de apreciación de las familias,
sus relaciones y repercusiones en la vida
del niño, aspecto que requiere ser
desarrollado con mayor sistematicidad en nuestro
medio.
- Los instrumentos de evaluación tradicionales,
generalmente basados en el modelo de desarrollo,
estandarizados con niños comunes, muchas
veces, nos entrega una información
muy reducida del nivel de funcionamiento del
niño con necesidades educativas múltiples,
que se caracteriza por ser tan disarmónico
en su desarrollo. Es importante considerar
también, que en la mayoría de
los casos, el niño no alcanzará
los puntajes mínimos que exige la prueba.
- Varios instrumentos de evaluación,
también se caracterizan por estar separados
por áreas de desarrollo (Social, cognitiva,
lenguaje, motor, etc.) lo que dificulta para
la persona que evalúa poder obtener
un panorama global del niño y su potencial.
- Las pruebas están diseñadas
generalmente para un solo tipo de discapacidad
(para niños ciegos, o con retardo mental,
etc). De esta manera, al momento de elegir,
los instrumentos necesarios, nos surgen conflictos,
ya que los niños con necesidades educativas
múltiples, no son el resultado de dos
discapacidades que se unen, sino que una nueva
entidad, con sus modalidades propias para
aprender y relacionarse con el mundo.
- No existen pruebas formales que evalúen
todas las áreas de funcionamiento de
un niño con necesidades educativas
múltiples, considerando además
, su gran heterogeneidad.
- Las escalas muchas veces se alejan de la
realidad del niño quedando sólo
en un modelo teórico. ("el niño
se encuentra a nivel del estadio sensorio
motor del desarrollo..."), en este sentido
la información carece de relevancia
puesto que muchas veces los niños aunque
se encuentren en determinadas etapas, el desarrollo
disarmónico plantea más de una
etapa a la vez, y es necesario tener claro
el nivel global de desarrollo, al momento
de evaluar.
- Hay pruebas que son demasiado distantes
de la realidad del niño y no entregan
información funcional respecto de él,
es como una fotografía: sin contextualización
y significancia de los diferentes ïtemes
en la vida concreta del niño.
Relacionados con el evaluador:
- La principal dificultad del evaluador es
el nivel de expectativas del mismo, en relación
a las posibilidades de aprendizaje, desarrollo
y potencialidades de un niño con necesidades
educativas múltiples . Es importante
que este profesional crea en la capacidad
de modificabilidad y aprendizaje del niño,
de tal manera que su búsqueda de los
potenciales y niveles de desarrollo sea activa
e interesada y trascienda a la aplicación
de una evaluación formal. En otras
palabras, que esté dispuesto a encontrar
bajo muchas conductas que empañan lo
"objetivamente medible" el verdadero
potencial del niño.
- Dificultad del profesional evaluador para
conocer y trabajar adecuadamente con los sistemas
de comunicación del niño. (Gestos
naturales, jergas, señas formales,
entre otros). Ello plantea la necesidad, de
que la madre u otras figuras significativas
para el niño, puedan servir de mediadores
del evaluador, para facilitar el proceso de
comunicación y por ende de evaluación.
- Es importante que el profesional que evalúa
conozca tan a cabalidad las pruebas, que se
permita ser lo suficientemente plástico,
para evaluar una misma capacidad o destreza,
en situaciones no presentes en la escala.
(Ej. En la escala Tepsi, un ítem menciona
que el niño salte sobre una hoja de
lado a lado… ello puede que no se dé
en la situación formal de evaluación,
pero sí podrá ver la motricidad
a ese nivel cuando el niño se relaja
y se va a los juegos infantiles del colegio).
Las Orientaciones necesarias
- El ser humano analizado desde su perspectiva
trascendente es holístico, integral,
singular y valioso. Por ende la evaluación
de una determinada área de su vida
(psicopedagógica, psicológica,
motora, etc) no debiera utilizarse para rotularlo
o etiquetarlo en una entidad diagnóstica
determinada, que pudiera limitarle sus posibilidades
de acceso a aprendizajes de calidad, por las
bajas expectativas, que de esta evaluación
pudieran determinarse.
- Evaluar no es medir, el ser humano no es
medible. Evaluar es conocer para hacer.
- El evaluador entra al mundo del niño
con humildad y respeto, su trabajo no da al
niño un status inferior, sino que sabe
que con la evaluación se centrará
en la mejor manera de apoyarlo.
- El evaluador está conciente de las
limitaciones de los instrumentos que utilizará
y de sus propias limitaciones como mediador,
pero no por ello se niega a ocuparlos, sino
que al conocerlos a cabalidad, sabe las diferentes
respuestas que puede encontrar en una adaptación
empática y centrada en el niño.
- La evaluación se dirige a conocer
la situación global de un alumno en
un momento determinado y ello debe quedar
absolutamente claro: el niño en tales
condiciones y en ese momento.
- Los resultados obtenidos en una evaluación
se relacionan con ese momento y las conclusiones
no son estáticas, son una guía
para orientar la intervención. El niño
es dinámico y flexible en el cual se
producen cambios significativos.
- Los resultados obtenidos deben necesariamente
relacionarse con la historia vital del niño,
sus intereses. Del mismo modo, se hace necesario
enfatizar la importancia de considerar al
contexto que rodea al alumno, es decir su
familia , su comunidad cercana y su Escuela
,dado que cada establecimiento cuenta con
su propia cultura escolar.
- La evaluación debe estar al servicio
de las necesidades de las personas que intervienen
en la vida del niño. Debe ser útil
para los profesores, los padres y por ello
debe incorporar una información clara
y relevante y tener absolutamente claro que
no es un diagnóstico en el estilo clínico.
- Los informes o apreciaciones valorativas
se basan en información relevante que
proporciona la fundamentación adecuada
a sus resultados, es decir, las conclusiones
deben tener fundamento y respaldo en la evaluación
misma, no se puede concluir nada que no se
pudo ver en el proceso de evaluación.
- También se debe tener muy claro qué
se quiere evaluar en ese momento con el niño.
Lo que responde a conocer al niño y
como es un niño con necesidades educativas
múltiples , lo que interesa son los
aspectos centrales del mundo que ha construido,
las pruebas tradicionales dirán "no
puede" "llega hasta..." lo
que son obviedades. La esencia de la evaluación
se relaciona con conocer al niño y
su estilo de relación con su mundo
interno y externo más que un "no
puede" o "llega hasta". Es
valioso saber como lo hace cuando puede y
cuando no puede…
- Es necesario tener conciencia de los límites
con que pueden plantearse diagnósticos,
juicios o predicciones acerca de nuestros
niños. El estar conciente de las dificultades
que nos plantean los instrumentos de evaluación,
nos permitirá actuar con mayor precaución
a la hora de determinar conclusiones, teniendo
presente el margen de error y las repercusiones
que dichas conclusiones pueden tener para
el futuro educacional del niño. ( Hemos
podido conocer a niños, que en un cuerpo
que presenta un retraso severo, existe un
importante potencial cognitivo, muchos niños
han modificado significativamente su estilo
de relación luego de contar con un
sistema de comunicación alternativo
)
- Es importante estar conciente de las situaciones
en que determinadas evaluaciones requieren
modificaciones o no son posibles de aplicar,
considerando las características del
niño y el tipo y objetivos de los instrumentos.
(Por ejemplo: al evaluar Rendimiento intelectual
con la escala de Wechsler en un niño
ciego, la escala de ejecución no es
útil, pero la verbal se transforma
en esencial).
- Es útil revisar lo que siente el
evaluador mismo ante la situación con
el niño, lo que éste le provoca
y las emociones que le son evocadas. Quien
evalúa muchas veces siente la necesidad
imperiosa de ayudar al evaluado, de darle
pistas, o pautas… y se entorpece el
proceso. Lo importante, es que el evaluador
esté conciente de tales emociones y
de la mejor manera de orientarlas, en beneficio
del niño.
- También resulta valioso tomarse el
tiempo para empatizar con el niño a
nivel no verbal: no todos hablan, pero pueden
comunicar con gestos, miradas e incluso con
el tono muscular, expresar lo que están
sintiendo; el poder ponerse en su lugar da
elementos valiosos del estilo de relación
del niño.
- El contacto empático, trasciende
la frialdad de la estandarización clásica
de la prueba, permite ir conociendo al niño
a la misma altura que el evaluador, como otro
igual de tal modo que una vez establecido
el rapport necesario, manifieste todos sus
potenciales.
- Muchas veces el niño no puede hablar,
o decir lo que siente o lo que sabe, sino
que utiliza elementos familiares para él
para darse a entender, hay que tener claro
que su sistema de relación y comunicación
es el importante y entender su mundo interno.
- El evaluador deberá ser capaz de
tomar los elementos que sean útiles
de las distintas pruebas para ese momento
con un niño, de tal modo que pueda
conocer bajo ésta mirada un estilo
de relación con el mundo de los objetos
y de las personas, su conocimiento y sus representaciones
para apoyar la orientación de los objetivos
más trascendentes que respondan a las
necesidades del niño y su familia,
más que armar un diagnóstico.
- Un tema de extrema importancia es la forma
en que el evaluador informa a
la familia de los resultados de su trabajo,
cuando éste está orientado a
entregar una evaluación sobre el potencial
cognitivo (grado de retraso cognitivo ,por
ejemplo) necesaria para la determinación
de las necesidades educativas especiales y
el adecuado trabajo en programas de apoyo
y/o profesionales que aporten al trabajo educativo.
- Por ende, es valioso que éste maneje
información de las características
de la familia para recibir determinada información,
en especial si no están preparados
o por características personales y/o
de dinámica familiar la presencia de
la discapacidad y sus características
generará severas disfunciones. Es decir,
la familia no siempre estará adecuadamente
preparada en un determinado momento de su
ciclo, para asumir las características
y las necesidades educativas especiales del
niño. Se pueden incrementar o exacerbar
actitudes de rechazo, negación, sobreprotección
invalidante que afectarán el proceso
de aceptación de la discapacidad. El
informe de las necesidades educativas especiales
forma parte de un proceso continuo que necesariamente
implica un proceso de apoyo a la familia en
la aceptación de las características
del hijo.
La transferencia de información
entre los profesionales que trabajan en un Equipo
con niños con Retrasos Severos o Necesidades
Educativas Múltiples
Se han analizado los beneficios de realizar una
evaluación conjunta, en donde participe
el niño, los padres y los diferentes profesionales
que conforman el equipo de apoyo. De esta manera,
se eligen instrumentos de evaluación, y
cada profesional analiza al menor desde su perspectiva
profesional. Es así, como se logra una
valiosa visión conjunta de las diversas
necesidades educativas especiales y una orientación
clara sobre los lineamientos del programa de intervención,
evitando la fragmentación o falta de integración
de la información de la evaluación
del niño
Otro aspecto fundamental en este análisis,
tiene relación con lo valioso que es saber
entregar información a los otros profesionales
del equipo en términos de hablar en SU
IDIOMA. Es verdad que cada uno de nosotros tiene
un área de especialización, pero
ello no quita que se hable en el lenguaje de quien
escucha. Con ello se facilitará grandemente
el trabajo conjunto a favor del niño. Los
tecnicismos pueden ser perfectamente traducidos
para que el otro profesional nos entienda, y al
revés, cuando no se entienda un tecnicismo,
ser lo suficientemente claro y honesto para decir:
"NO ENTIENDO LO QUE QUIERES DECIR" para
que en un proceso mutuo de comunicación
del resultado de la evaluación, haya consenso
en áreas claras y precisas. Ej. El Fonoaudiólogo
hablará de Intenciones comunicativas, el
Psicólogo de vías para hacerse entender,
el Profesor: maneras de comunicar lo que sabe,
el Kinesiólogo actitudes corporales…
y la idea es la misma: Intención de comunicar,
con todo su valor en el sistema comunicativo del
niño.
Hablar en un idioma simple y sin mucho tecnicismo
no baja la calidad del evaluador ni de la evaluación
misma, al contrario, habla de la plasticidad del
evaluador para darse exactamente a entender respecto
de lo que encontró en la evaluación,
se hace creíble y muy confiable, por ende
su participación en el equipo será
valiosa y siempre tendrá oportunidades
de enseñar y aprender de los y con los
demás integrantes.
Comunicar atingentemente los resultados, en el
momento de la evaluación más que
un "el niño es así" dará
la pauta de prevenir la sobre rotulación,
dará la visión que la evaluación
es un medio y no un fin, y dará herramientas
para trabajar eficazmente en un período
determinado con el niño.
El papel de los padres en la evaluación
Cada vez es más aceptada la postura que
defiende la necesidad de que los padres estén
presentes en las evaluaciones de los distintos
profesionales que participan en el equipo, muy
especialmente cuando son las primeras evaluaciones.
Como hemos mencionado anteriormente, las características
propias de los niños con necesidades educativas
múltiples o retrasos severos hacen de la
evaluación un gran desafío , especialmente
en el ámbito de la comunicación
y el vínculo. Por ello, es frecuente, que
el niño no responda ante las tareas planteadas
por los profesionales, negándose a responder
, sin embargo, el padre o la madre logran motivarlo
bajo su vínculo, a hacer lo mismo que el
evaluador no consiguió. Por ende , sería
valioso que trate de hacer el proceso, también
en su casa, cuando el niño deba dibujar,
contar o hablar. Sirven los materiales entregados
como guías de observación , las
grabadoras para el lenguaje, las filmadoras y
las fotografías.
Cuando los padres pueden participar, se dará
un matiz más valioso al proyecto evaluativo;
por un lado será más completo y
por otro, los padres mismos entenderán
que no se trata de un evaluar al modo clínico,
para encontrar solo dificultades y defectos, sino
fortalezas y facilidades del niño. Necesariamente
dará un mayor conocimiento sobre él
y ayudará en el acercamiento y enriquecimiento
de la relación padre-hijo tan necesario
para el proceso pedagógico.
Conclusiones
Es posible pensar en optimizar la evaluación
de nuestros niños que presentan retrasos
cognitivos severos o necesidades educativas múltiples,
reconceptualizando la perspectiva del evaluador,
en donde la evaluación se transforma en
un medio para orientar la búsqueda de los
caminos más directos para lograr enriquecer
la calidad de vida y optimizar el desarrollo de
nuestros menores.
Referencias Bibliográficas
-Barrientos, Teresa; Peña, Rosa Eugenia
"Curso de Actualización en Estrategias
Metodológicas para niños que presentan
necesidades educativas múltiples "
2004
-Pelaez Rivera, Encarnación, 2003 "
Evaluación del niño con necesidades
educativas múltiples " Centro de recursos
educativos Antonio Vicente Mosquete. ONCE ( Organización
nacional de ciegos de España )
-López de Bernal, María; González
Medina, María, 2003 " Inteligencia
emocional: pasos para elevar el potencial infantil
" .Ediciones Gamma SA. Colombia.
-Gleason, Debora 2001 " Evaluación
traducida en programas para las familias de niños
con sordoceguera. Estrategias de evaluación
" Programa Internacional Hilton Perkins .
USA.
-Carrasco y Ruiz ( 1999 ) "Conceptos de evaluación
antes y en la actualidad" Edita secretaría
de Educación Pública de México.
LA PRIMERA PUBLICACIÓN DE ESTE ARTICULO
FUE REALIZADA EN LA REVISTA ESPECIALIZADA AKADEMEIA
DE LA UNIVERSIDAD DE CIENCIAS DE LA INFORMATICA,
VOLUMEN 5 NUMERO 1 DE AGOSTO DEL 2005
Martín
de Zamora 4602 Las Condes - Santiago - Chile Fonos 206.06.72 -
228.49.76 Fax 207.18.92 ceril@ceril.net