Es a través
del contacto y del intercambio con Otros que el
niño establece "esquemas" sobre
el mundo, los que irá modificando y adaptando
según la etapa de desarrollo y circunstancias
en que se encuentre.
Como padres y formadores de nuestros hijos siempre
estamos preocupados de estimularlos correctamente.
En las etapas iniciales del desarrollo del lenguaje,
se han observado una serie de conductas y modificaciones
lingüísticas que hacemos los adultos
al interactuar con niños pequeños:
1. Se emplean frases menos largas
2. Hay más lentitud al hablar
3. Se usan menos tiempos verbales
4. El vocabulario es menos variado
5. Hay menor número de oraciones complejas.
Esto ocurre en todo hablante que se dirige a
un interlocutor más pequeño. Por
Ej. Un niño de cuatro años que le
habla a otro de dos años también
va a modificar su lenguaje.
¿Qué efectos tiene esta simplificación
del lenguaje? El lenguaje no se desarrollaría
normalmente si durante los primeros años
de vida se le hablara al niño con un lenguaje
demasiado complejo, con un vocabulario rebuscado,
sin apoyo de las señales gestuales, ni
del volumen, ni de la entonación de la
voz, ni del contacto físico. Así
como tampoco sino monitoreamos al niño
verificando si pudo entendernos y atendernos.
A continuación se hará una breve
reseña de los tipos de intercambios ocurridos
entre adultos y niños que facilitan y estimulan
el desarrollo de las conductas comunicativas y
del lenguaje.
Tipos de Intercambios:
-Apuntar, Señalar: Los padres hacen preguntas
y comentarios acompañados generalmente
del "señalamiento", es decir
usando su dedo para apuntar , instando así
al niño a compartir la locución
y a mirar en conjunto el objeto, persona o acción
referidos. Así también ellos desarrollan
esta conducta en etapas tempranas del desarrollo
del lenguaje.
-Contacto visual: Los adultos buscan y siguen
la mirada de sus hijos. Con esta simple pero importantísima
conducta estamos generando en el niño el
interés por el "otro", para que
también busque, siga y mantenga el contacto
visual con otros. Permitiendo desarrollar en el
niño a través del tiempo la capacidad
de ir leyendo las señales generadas en
las expresiones faciales así como también
la conducta de buscar, seguir y mantener la mirada
en objetos que se acercan, alejan desaparecen,
se mueven etc.
-Tocar: Es fundamental que junto con hablar,
apuntar y contactarse visualmente con el niño
hay que tocarlo para llamar su atención,
para dirigir su mirada, para que localice la/s
personas o los elementos que queremos compartir
con él, para que se mueva o para que se
oriente hacia donde nosotros necesitamos que lo
haga. Estas conductas las aprenderá rápidamente
y las aplicará posteriormente con sus interlocutores,
facilitando enormemente la posibilidad de compartir
significados con el "otro", base fundamental
para el desarrollo del lenguaje.
-Eco: Es común que el niño diga
una oración con alguna palabra mal articulada
(mal pronunciada), en este caso el adulto repite
lo que el niño dijo, emitiendo esa palabra
con entonación interrogativa, con el fin
de que el niño la repita más claramente,
sino sucede así el adulto vuelve a repetir
la frase infantil pero esta vez con la palabra
bien articulada en un volumen más alto,
esperando que el niño intente articularla
mejor. En caso contrario, es decir, si el niño
no logra mejorar la articulación de la
palabra, tendrá el modelo correcto dado
por el adulto, fundamental para ir desarrollando
la discriminación auditiva.
-Expansión: Es frecuente que los adultos
imiten la o las emisiones de los niños
y al imitarlos cambien el modelo infantil, generalmente
añadiendo más información
y completando sus frases. Por Ej.: el niño
dice: "Tato mamá". El adulto
expande: "Este es el zapato de la mamá,
es bonito." En el ejemplo se aprecian dos
tipos de expansiones una es del tipo sintáctica
cuyo objetivo es completar la oración con
los elementos gramaticales faltantes "Este
es el zapato de la mamá" y el otro
tipo de expansión es la semántica
cuyo objetivo es añadir información
anexa sobre el tema (zapato) en este caso "bonito".
Esta conducta permite ampliar el conocimiento
del mundo a través del lenguaje, paralelamente
con darle al niño los patrones adecuados
para sus estructuras oracionales.
Un niño con inteligencia normal y sus sentidos
indemnes tiene todas las posibilidades para adquirir
el lenguaje, pero si no están los adultos
que generen un espacio de relación adecuado
esto no sucedería como es de esperarse.